De acuerdo al informe, se prevé que el
comercio agrícola crecerá a menor ritmo que en la década anterior, mientras que
la proporción global de producción y consumo se mantendrán estables. Además se
registrará una creciente concentración de la exportación de productos
agrícolas básicos entre unos pocos países exportadores junto a una dispersión
de las importaciones en un número cada vez mayor de países, tendencias que
determinan la necesidad crucial de garantizar el buen funcionamiento de los
mercados internacionales (OCDE 2015)
Dentro del informe se comenta que debido a la baja
gradual y constante del precio del petróleo, será factor un factor que
contribuya a la baja de los precios de los alimentos, energía,
fertilizantes y biodiesel.
Un punto en coincidencia dentro del proyecto terminal, es el aumento
del riesgo que se plantea al dejar en manos de un grupo minoritario de países
el abasto de los mercados mundiales de materias primas y alimentos, comentado
desde el punto de vista del acceso,
como eje principal del proyecto a realizar, la falta de acciones para
garantizar la producción de alimentos que se consumen dentro de cada
nación, orillan a la dependencia mayor
de importaciones de países productores
de alimentos, esto puede generar un impacto negativo dado por
catástrofes de índole bélico o natural que se pueden sufrir, o la medida de
acciones comerciales contraproducentes para importar alimento a cada nación.
Lograr aportes integrales en materia de seguridad
alimentaria de manera local con impacto en varias regiones hace sostenible la
meta propuesta en América Latina y el Caribe de garantizar la SA. Reconocer no
solo a Brasil como ejemplo a seguir para lograr la SA, aportar acciones
nacionales para ser complemento del mismo
Entre las propuestas de acción, surge la necesidad
de considerar las acciones económicas a nivel mundial que se visualizan en los
próximos años, a fin de analizar y tomar las acciones necesarias a nivel local.
No basta con producir más y mejores alimentos, dar
a conocer la forma de consumirlos y lograr el acceso universal a los mismos,
garantiza su ingesta y aporte nutricional dentro de la seguridad alimentaria de
América Latina y el Caribe, las poblaciones en su futuro, se nombran con mayor
poder adquisitivo, razón por la cual es un complemento educar a toda la cadena
productiva: desde el productor con innovaciones técnicas que aporten al
desarrollo sustentable, la comercialización que aminore las perdidas pos
cosecha, y el consumidor que reconozca la importancia del consumo de alimentos
sanos y nutritivos.
Esto
habilita la generación acciones integrales que lleven a cabo la seguridad
alimentaria de la población.
Otro punto que destaco es el pronóstico de los
cambios en la demanda de alimento en los países en vías de desarrollo, donde el
crecimiento demográfico, el aumento de la renta per cápita y la urbanización
contribuirán a incrementarlo. Por su parte, el aumento de ingresos incitará a
los consumidores a continuar diversificando sus hábitos alimenticios,
concretamente elevando el nivel de ingesta de proteínas animales en sus dietas
con respecto a las del almidón. La oportunidad para acceder a diferentes
productos será mayor en un futuro, avanzando así en el logro de la seguridad
alimentaria.
Cabe
destacar que el informe analiza la posibilidad de “hambruna persistente” en
países menos desarrollados, factor importante de riesgo y toma de acción.

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